Saturday, November 14, 2020

Veremos algún día la Paz?

Repasando la historia reciente de Colombia, encontramos una serie de altibajos que nos llevan a preguntarnos si veremos algún día la paz. Para comenzar, me remito al seminario que realizó en mayo de 2018 la Universidad Nacional bajo el título Cómo se logró el Acuerdo de Paz con las FARC?, del cual se extractan algunos apartes de la sesión de instalación. 

Cómo se logró el Acuerdo de Paz:

Decía en dicho seminario el Alto Comisionado para la Paz, Rodrigo Rivera, representando al gobierno:  

a)    En 1999 cuando comenzaron los diálogos del Caguán, el Estado colombiano no tenía presencia ni siquiera policial o militar, tal vez en la quinta o la cuarta parte de los municipios de las cabeceras municipales del país. Prácticamente era un Estado que estaba a la defensiva, que enfrentaba a las FARC predominantemente mediante el uso de facultades extraordinarias de Estado de sitio o de conmoción interior, que implicaban la vulneración de libertades públicas y la restricción de garantías, con lo cual se erosionaba también la legitimidad moralLas concesiones instrumentales que le hizo el Gobierno a las FARC eran tan extravagantes que garantizaban el fracaso del proceso, porque todos los incentivos estaban puestos del lado de que se mantuviera la zona de despeje, a menos que fuera la paz de la rendición del Estado a las FARC.

 

b)    No obstante, durante esta época el gobierno compró tiempo, pues mediante el Plan Colombia pudo fortalecer su capacidad operativa, entrenando y preparando mejor a sus fuerzas armadas para legitimarse. Pareciera que fue indispensable la extravagancia de ese proceso para que tocara fondo, y la gente se irritara, se indignara, y como consecuencia de eso se produjo el cambio de opinión que se tuvo al comienzo de 2002, y condujo a la elección de Alvaro Uribe como presidente.

 

c)     En el segundo período de Uribe entró a jugar un actor clave en este proceso: Juan Manuel Santos, quien como Ministro de Defensa puso a trabajar juntas las cuatro fuerzas armadas que operaban separadamente: Ejército, Armada Nacional, Fuerza Aérea, y la Policía Nacional. Mediante el liderazgo de Santos en el Ministerio de Defensa se produjo la Operación Jaque que terminó con la vida del Mono Jojoy y de Alfonso Cano, los principales líderes de las FARC. 

 

d)    Además, por la pérdida de poder estratégico que los hacía inalcanzables y sin alguna posibilidad de ganar por la vía armada espacio de poder politico y por el contrario el repudio ciudadano, las FARC se volvieron muy frágiles frente a la operación del Estado, y por el drenaje de miles y miles de sus miembros hacia la sociedad civil en la política de reintegración los fue afectando sustancialmente. Por otra parte, se tuvo la cooperación de Venezuela y del Ecuador que le muestran a las FARC que no podían contar con que tenían un amparo incondicional e ilimitado en los países vecinos.

 

e)     Cuando se trazó la política de seguridad democrática para la prosperidad al comienzo del gobierno del Presidente Santos, el objetivo frente a las FARC no era derrotarlos, sino cerrales todos los espacios hasta conducirlos a una negociación que fuera razonable para el Estado colombiano y para la sociedad colombiana. Dijo además el Consejero: Las FARC nunca fueron derrotadas, nunca se rindieron militarmente. El documento de 2012 es una rendición de su voluntad de recurrir a la violencia y las armas, y una renuncia a acudir a actos terroristas contra la sociedad y el Estado.

 

f)     En cuanto a las negociaciones acordadas, lo primero fue el capítulo de desarrollo rural integrado, nada comunista, ya que no hay expropiación ni confiscación, no hay abolición de la economía de mercado; son cosas razonables que todos los países de la región lo han hecho y nosotros no, formalizar tierras, entregar tierras, distritos de riego, pero para Colombia va a ser una revolución, una transformación radical. Fue un acuerdo razonable donde nosotros logramos poner las condiciones y fueron las FARC quienes vinieron hacia la sociedad, y no el gobierno que haya aceptado las condiciones ideológicas de ellos.

 

g)    Con la firma de Rodrigo Londoño en ese Acuerdo de Paz se han logrado 13,000 actas individuales de hombres y mujeres comprometidos con la Constitución, la ley y la sociedad en la que estamos.

 

Del otro lado del Acuerdo, Rodrigo Londoño, Presidente de las FARC, entre otros apartes decía:

 

-      Hay que afirmar que la lucha popular existe, que la resistencia de los pueblos contra las políticas de despojo son una realidad, que hay inmensas multitudes afectadas por el modelo económico, social y politico que se resisten al orden de cosas impuesto y se empecinan en cambiarlo, eso es lo que ha hecho posible la firma del acuerdo final.

 

-      Una guerrilla que dejó las armas y se convirtió en partido politico legal, que transita por enormes dificultades para conseguir del adversario el cumplimiento de su palabra, es reflejo fiel de la histórica tendencia al engaño por parte de los dueños del poder y la riqueza en la historia colombiana.

 

-      Colombia se sacude en un difícil parto por dejar atrás las viejas prácticas políticas, por abrir los espacios a nuevas fuerzas y propuestas que rompan el estrecho marco de sometimiento al que históricamente ha sido obligada.


 Jurisdicción Especial para la Paz


El 23 de septiembre de 2015 el gobierno de Colombia y las FARC llegaron a un acuerdo histórico sobre justicia transicional denominado Jurisdicción Especial para la Paz; fue considerado el más importante en el proceso de paz hasta la fecha, ya que resolvió uno de los temas más complicados mediante una fórmula satisfactoria tanto para la guerrilla como para el gobierno, combinando justicia restaurativa con sentencias alternativas para guerrilleros y agentes del Estado que han cometido crímenes de lesa humanidad con amnistía para los responsables de crímenes políticos. Tras la firma de los acuerdos de paz el 24 de noviembre de 2016 el Acto Legislativo Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) se convirtió en norma Constitucional tras aprobarse en el Senado el 14 de marzo de 2017 con 60 votos a favor y 2 en contra.


La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), es el mecanismo de justicia transicional por medio del cual se investiga y juzga a los integrantes de las FARC, a los miembros de la Fuerza Pública y terceros que hayan participado en el conflicto armado interno en Colombia. Los objetivos de la JEP son: satisfacer el derecho de las víctimas a la justicia, ofrecer verdad a la sociedad colombiana, proteger los derechos de las víctimas, contribuir al logro de una paz estable y duradera, y adoptar decisiones que otorguen plena seguridad jurídica a quienes participaron de manera directa o indirecta en el conflicto armado interno, respecto a hechos cometidos en el contexto y en razón del mismo, en particular aquellos que constituyan graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario o graves violaciones de los Derechos Humanos. Se trata de un sistema de rendición de cuentas que, además, tendrá la tarea de esclarecer y sancionar las conductas cometidas “en el contexto y en razón del conflicto armado, en particular los delitos más graves y representativos”. En el acuerdo se acepta que hay delitos cometidos en medio de la guerra que “son tan graves que no pueden ser objeto de amnistías e indultos”.

 

El acuerdo sobre la justicia transicional fue el resultado de largas discusiones entre el gobierno y los abogados de la guerrilla en La Habana y Bogotá en el marco de las negociaciones de los acuerdos de paz. Los negociadores delegaron el trabajo a un grupo de seis respetados juristas: el abogado español Enrique Santiago, el político conservador Alvaro Leyva, el defensor de los derechos humanos Diego Martínez, el exjuez Manuel José Cepeda, el profesor Douglas Cassel, rector de la Universidad de Notre Dame, y Juan Carlos Henao, rector de la Universidad Externado de Colombia; los primeros tres seleccionados por las FARC-EP, los últimos tres por el gobierno. 

 

Su actual presidente es la abogada Patricia Linares, designada en septiembre de 2017 por el Comité de Escogencia del Sistema de Verdad, Justicia y Reparación y No Repetición, para un período de tres años. Su creación fue pactada en el marco de los Acuerdos de Paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, como sistema de rendición de cuentas para satisfacer los derechos de las víctimas, y esclarecer “los delitos más graves y representativos” para poner punto final a más de medio siglo de conflicto armado. La JEP estará integrada por magistrados principalmente colombianos, sin perjuicio de una participación minoritaria de extranjeros, y estará compuesta por cinco órganos y una Secretaría Ejecutiva:

-   Tribunal para la Paz, que estará compuesto por diferentes secciones encargadas de evaluar las conductas reconocidas, los responsables, las sanciones y el modo en que éstas serán ejecutadas. 

-      Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y Conductas: a cargo de recibir toda la información y los reconocimientos de responsabilidad en hechos del conflicto armado. Además deberá identificar los casos más graves y representativos. 

-      Sala de Amnistía e Indulto: para decidir si otorga o no la amnistía o el indulto, cuando se trate de casos y personas que puedan aspirar a ello. Cuando se trate de individuos que no califiquen para alguna de estas dos categorías deberá remitir los casos a la primera sala.

-      Sala de Definición de Situaciones Jurídicas: tiene la responsabilidad de definir qué pasará con la situación jurídica de quienes no sean objeto de amnistía ni indulto ni tampoco estén incluídos en las resoluciones emitidas por la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad.

-      Sala de Unidad de Investigación y Acusación: cuando se presente un caso en el que la persona o los implicados no reconozcan su responsabilidad, esta será la autoridad encargada de investigar y, si existe mérito, llevar los procesos ante el Tribunal para la Paz.

-      Secretaría Ejecutiva: encargada de la administración, gestión y ejecución de los recursos de la JEP.

 

En términos generales, se considera verdad cuando hay coincidencia entre una afirmación y los hechos, o la realidad a la que dicha afirmación hace referencia; normalmente, el término verdad supone los conceptos de honestidad, buena fe y sinceridad. Se dice que algo es verdadero cuando es fiable, es decir cumple lo que ofrece, o cuando representa fielmente algo que ha sucedido.

 

La JEP se aplica a todos quienes habiendo participado de manera directa o indirecta en el conflicto armado, cometieron delitos en el contexto y en razón de éste. En este sentido, la JEP se aplicará a:

-      Los miembros de grupos guerrilleros que suscriban un acuerdo final de paz con el Gobierno, una vez hayan dejado las armas.

-      Los agentes del Estado que hayan cometido delitos en el contexto y en razón del conflicto armado.

-     Las personas que sin formar parte de las organizaciones o grupos armados hayan participado de manera indirecta (financiadores o colaboradores) en el conflicto armado y hayan tenido responsabilidad en la comisión de los crímenes más graves y representativos.

 

La paz imperfecta

 

El Padre Francisco de Roux, quien ha dedicado la mayor parte de su vida a los procesos de paz en Colombia, al culminar su participación como miembro activo de múltiples Comisiones de Paz, escribió un libro que tituló La audacia de la paz imperfecta, en el que incluye reflexiones importantes acerca de este largo proceso, de las cuales extracto las siguientes:

 

-      La paz es un tema que nos divide, cuando debería unirnos, ya que es “parar la guerra” y darnos la posibilidad de emprender juntos, en medio de las diferencias y los conflictos normales, las transformaciones que garanticen a cada persona, familia, comunidad, etnia y región las condiciones para vivir en dignidad.

 

-      Cuando pienso en este proceso insistente y arduo, en medio de un conflicto cruel que produjo ocho millones de víctimas, vienen a mi memoria centenares de hombres y mujeres, por lo menos tres mil o cuatro mil, que fueron asesinados desde todos los lados porque trabajaban por la paz. Son personas que nunca tomaron un fusil ni llamaron a la guerra. Que pusieron seriamente los derechos humanos en el corazón de la paz; por eso los mataron. Como sacerdote, he hecho el funeral de un número significativo de ellos y ellas. Como creyente, sé que viven y son el alma de esta causa que continúa.

 

-      El odio no permite ver la verdad humana. El odio es una enfermedad que afecta radicalmente todas las dimensiones de la persona, pues el rancor que cultiva contra “los malos” termina por estropear a la propia familia y a las amistades. El odio destruye la alegría y el humor. Cuando dura hasta la muerte, cubre de amargura la totalidad de la vida y deja una memoria negra para los descendientes. El odio mata las ilusiones, convierte los sueños en pesadillas, desbarata las esperanzas.

 

-      El perdón es lo contrario del odio; es diƒícil. Es un reto a la libertad individual. Parte de la verdad sin tapujos. No significa olvidar, ni dejar de lado la reparación y la justicia. Significa deponer el odio y tomar la decision de extender una mano y ofrecer un camino para compartir, porque la memoria espantosa se puede transformar en el origen de nuevas comprensiones y nuevas responsabilidades.

 

En las últimas páginas del libro, el Padre de Roux hace alusión a las palabras del Papa Francisco cuando visitó Colombia: La paz es de ustedes. No es de las élites, ni de los jefes políticos, ni de los gobiernos. No tengan miedo, dijo, y animó a los jóvenes a darlo todo. A los administradores y políticos los instó a terminar la desigualdad y la corrupción.

 

Reflexiones sobre la paz

 

A continuación algunas frases provenientes de las enseñanzas de Buda, en relación con la paz:

-      “No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a tí mismo”

 

-     “Vivimos felices si no odiamos a aquellos que nos odian, si entre hombres que nos odian habitamos libres de rencor”

 

-     “No creáis nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen; creedlo después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia”

 

-     “Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz”.

 

Aristóteles dijo en relación con la paz: 

 

-      “La pobreza es el padre de la revolución y el crimen”

 

-      “No es suficiente con ganar la guerra; es más importante organizar la paz”.

 

Albert Einstein nos dice sobre la paz: 

“Una crisis puede ser una gran bendición para cualquier persona o nación, porque todas las crisis traen progreso. La creatividad nace de la angustia, así como el día nace de la noche oscura. Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mayor de todas: la paz”.

 

Por su parte, Winston Churchill escribió: 

En la guerra, resolución. En la derrota, desafío. En la victoria, magnanimidad. En la paz, buena voluntad”. 

 

Con ocasión de la firma del Acuerdo de Paz entre Colombia y las FARC, el expresidente de Estados Unidos Barack Obama expresó: 

 

“Con el logro de un acuerdo de paz entre Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, la Guerra de más larga duración en el hemisferio occidental llega a su fín. Hemos sido testigos, una vez más, de cómo un compromiso perseverante con la diplomacia y la reconciliación puede superar los más arraigados conflictos. Este acuerdo es un tributo al arduo trabajo y la cooperación de incontables líderes y ciudadanos colombianos – de todos los partidos y administraciones – que sentaron las bases de este hito.

 

Referencias

 

-      De Roux, Francisco (2018). La audacia de la paz imperfecta, Editorial Nomos S.A.

 

-      Pizarro Leongómez, Eduardo (2017). Cambiar el futuro – Historia de los procesos de paz (1981-2016), Penguin Random House Grupo Editorial, 

 

-      Rebéiz, Edgar y Ocampo, José Antonio (2017) (editores). La Academia y el Proceso de Paz, Colección Controversia, Academia Colombiana de Ciencias Económicas

 

-      Santos, Juan Manuel (2019). La batalla por la paz – El largo camino para acabar el conflicto con la guerrilla más antigua del mundo, Editorial Planeta.

 

-      Vargas Velásquez, Alejo (editor) (2019). Cómo se logró el Acuerdo de Paz con las FARC? – Reconstrucción Metodológica, Universidad Nacional de Colombia.

 

Friday, October 30, 2020

Rasgos de la cultura colombiana

Comenzando con la raza, ésta es el resultado de la mezcla de europeos, en especial aquellos llegados de España, los pueblos indígenas y los esclavos africanos traídos por los españoles. A su llegada, los españoles expandieron la religión católica, el sistema feudal basado en encomiendas y un sistema de castas que favorecía a los blancos nacidos en Europa. La mezcla de los distintos grupos raciales del país formó nuevas etnias, las cuales se clasificaron como mestizo, mulato, moreno y zambo. La unión de estas culturas también se puede evidenciar en algunos de los carnavales que se celebran en el país, como el Carnaval de Negros y Blancos en Pasto. 

 


En cuanto al idioma, se pueden encontrar más de 60 lenguas aborígenes, desde las lenguas amazónicas en el sur del país, hasta las lenguas arawak en la zona norte. En las islas de San Andrés y Providencia el inglés también es considerado lengua oficial; además el árabe es lengua oficial en el municipio de Maicao en Guajira, y es hablado de manera amplia en ciudades como Barranquilla, Cartagena y San Andrés, también es hablado en ciudades intermedias como Magangué, Montería, Sincelejo, y en menor medida en otras poblaciones del Caribe Colombiano.

 

En cuanto a la religión, la mayor parte de la población colombiana es católica, existiendo grupos minoritarios que siguen otras creencias. Dado al cauce histórico, el catolicismo fue la religión oficial de Colombia hasta 1991, cuando la Constitución de ese mismo año consagró al Estado colombiano como un Estado laico, brindando garantías a la libertad de cultos. De todas formas, la Iglesia católica ha continuado conservando privilegios sobre otras religiones, lo que crea algunas tensiones; para mitigar los ánimos, en el año 2016 se decretó el 4 de julio como Día Nacional de la Libertad Religiosa y de Cultos. El resto de los habitantes forma parte de comunidades religiosas como evangélicos, testigos de Jehová, Santos de los Últimos Días, budistas, islamistas, judíos. 

 


En cuanto al arte, muchos historiadores consideran que el arte colombiano solo comenzó a tener un carácter propio a partir de mediados del siglo XX. Alejandro Obregón es considerado por muchos como el "padre del arte colombiano"; debido a su originalidad, ha sido largamente aclamado por críticos y por el público en general, y fue sin duda el artista más influyente en dicho período. En la actualidad, es de renombre internacional el aporte a la pintura que hacen artistas como Fernando Botero, David Manzur y Omar Rayo. También el incansable e inigualable Rafael Penagos, nacido en Suesca (Cundinamarca), quien  empezó a pintar a sus seis años con tinta china, y en más de 40 años de carrera artística ha dejado una huella imborrable en un gran número de rostros, bodegones, figuras humanas y paisajes ecológicos. 

 


En cuanto a la literatura durante la época colonial sobresalieron, en la poesía, Juan de Castellanos y la mística madre Inés del Castillo, y en la narrativa, Juan Rodríguez Freyle. En el Siglo XIX se destacaron los poetas Gregorio Gutiérrez González, Luis Vargas Tejada, José Eusebio Caro y Rafael Pombo. Entre los modernistas se distinguieron José Asunción Silva y, posteriormente, Guillermo Valencia, Julio Flórez y Porfirio Barba Jacob. La prosa costumbrista tuvo notables representantes en Eugenio Díaz y José Manuel Marroquín. Las grandes novelas aparecieron con Jorge Isaacs y Tomás Carrasquilla. En el primer tercio del siglo XX se impuso la obra de un novelista que alcanzó gran éxito de público, más no de crítica, José Manuel Vargas Vila. José Eustasio Rivera con La Vorágine, fue el fundador de lo que podría llamarse la novela política colombiana. Dentro de la novela contemporánea sobresalen Eduardo Caballero Calderón, Manuel Mejía Vallejo, Alvaro Mutis, Gustavo Álvarez Gardeazábal y Gabriel García Márquez, quien obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1982. Entre los poetas contemporáneos representativos se cuentan Jorge Zalamea, León de Greiff, Luis Carlos López, Rafael Maya y Luis Vidales. A la generación de "Piedra y Cielo" pertenecen Eduardo Carranza, Jorge Gaitán Durán y Eduardo Cote Lamus. Al mismo tiempo surgió el movimiento nadaísta, con Gonzalo Arango y Jotamario Arbeláez. 

 

En el campo de la música precolombina son pocos los instrumentos que aún se conservan: sonajas, cascabeles, flautas, ocarinas y fotutos. Durante la época del virreinato sobresalieron diferentes músicos con clara influencia española. La música tradicional colombiana se deriva de una mezcla de ritmos indígenas, influencias africanas, europeas (especialmente españolas), de las formas musicales modernas de América y del Caribe. Algunos ritmos populares son la cumbia y el vallenato en la zona Caribeña, el bambuco y el pasillo en la zona Andina, el joropo en la zona Llanera y el currulao en la zona Pacífica. La salsa también ha sido reconocida como uno de los ritmos predominantes del país, con artistas como Joe Arroyo. En el campo de la llamada música clásica, nos podemos referir a Luis Antonio Calvo, a Luis Antonio Escobar y a Guillermo Uribe Holguín. Desde la década de 1980 ha tomado gran fuerza el rock como música nacional. El Festival Rock al Parque, que se realiza en Bogotá en octubre es considerado el más importante de América Latina. Dentro del género "Pop latino” los cantautores Carlos Vives, Juan Esteban Aristizábal (Juanes) y Shakira son cantantes con éxito internacional.

 


En cuanto a los deportes, el fútbol y el ciclismo son los deportes nacionales por excelencia, al igual que en la gran mayoría de países de América Latina. Asistir a los partidos de fútbol, o verlos en la televisión es uno de los pasatiempos nacionales y de las actividades más populares; las victorias de la selección nacional son celebradas de forma exuberante. Otro juego tradicional es el tejo, que consiste en lanzar  discos de metal (tejos) hacia un detonador (bocín) de pólvora envuelta en forma triangular (mechas). El vencedor es aquel que logre causar el mayor número de explosiones o embocinadas según la extensión del juego que se haya acordado. Recientemente han aparecido nuevos deportes que se han vuelto populares, como el microfútbol, el patinaje y el balonmano.


 

En cuanto a la gastronomía, el pueblo colombiano le da gran importancia al almuerzo, que suele tomarse entre las horas del mediodía.  Entre las bebidas alcohólicas son populares el aguardiente, la cerveza y el ron. El café es considerado la bebida nacional, especialmente en la forma del "tinto" (tacita de café cargado). Entre las bebidas calientes también es popular el “chocolate santafereño”, tradicional en Bogotá, servido con queso y pan. De bebidas frías se suele tomar cerveza, cola y pola, comúnmente llamado refajo. Colombia es uno de los principales mercados de gaseosas de América Latina; hay gaseosas nacionales como la Kola Román originaria de Cartagena, la Kola Hipinto originaria de Bucaramanga, la Kola Sol originaria de la zona de la Dorada-Mariquita-Girardot. Asímismo se consumen los jugos de frutas, muchas de ellas nativas, totalmente desconocidas en Europa y en América del Norte, como la guayaba, el zapote, el lulo, la curuba, el mamoncillo, el maracuyá, el corozo, la uchuva, la feijoa, la granadilla, el mamey, el borojó, el mango, el chontaduro, el tamarindo, el tomate de árbol, la guanábana, la badea, y la pitahaya. 


 

Por regiones, los platos más destacados son:

En Cundinamarca y Boyacá son típicos el mute santafereño, la mazamorra chiquita y los tamales. Bogotá posee una oferta gastronómica en la que destacan platos típicos como el ajiaco, el chocolate con queso, la “changua”, la sobrebarriga, las fresas con crema, el arroz con leche, las brevas con arequipe y las almojábanas. 



Para los “paisas”, la bandeja, los fríjoles y las arepas de maíz, son la comida típica del departamento de Antioquia y los departamentos aledaños. Las comunidades indígenas de la Amazonia y la cuenca del Orinoco, dan gran importancia al procesamiento de la yuca y al consumo de sus derivados como la “farina” y el “casaba”. Hay bebidas campesinas como la chicha (bebida de maíz fermentada) y el guarapo (zumo de caña de azúcar). 



     En el Valle del Cauca son representativos: el dulce de leche servido en cuencos naturales,  denominado “manjar blanco", el ceviche de camarón en Buenaventura, los "pandemonios" (panecillos de almidón de yuca con queso) y las gelatinas andaluzas elaboradas con la cocción de las patas de res. El guarapo (zumo de la caña de azúcar que se extrae en frío) se encuentra ampliamente disperso en esta región por el cultivo intensivo de caña de azúcar.

     


       En la Costa Caribe, son típicos la sopa de “guandú” con carne salada, el bollo de yuca, el arroz de lisa, la butifarra, la arepa de huevo, destacan también productos de origen árabe como el Kibbeh, la pasta de ajonjolí, la berenjena, el suero atollabuey, los buñuelos de lenteja, los pinchos de carne En otras zonas sobresalen la comida de mar, los pescados, el arroz con coco, las arepas, las “caribañolas”, el patacón, el sancocho trifásico (con carne de res, pollo y cerdo), la fritanga y los dulces. El “friche” es un plato típico de La Guajira. En la Región Pacífica el “tapao” (pescado de mar con plátano verde), el borojó y el chontaduro, junto al plátano y la comida de mar, son su aporte gastronómico significativo. 

 


       En los Santanderes, el mute santandereano, los tamales, el cabrito, la trucha al ajillo, las hormigas fritas y el bocadillo veleño son algunos platos de la comida regional, además de la famosa "oblea" (típica de Floridablanca, que consiste en dos delgadas galletas, por lo general con arequipe en el medio, además de otra cosa que se le desee adicionar), y la arepa amarilla o como se conoce, arepa de maíz "pelao", otros platos típicos son la pepitoria (arroz con trozos de carne) y caldo de papa (similar a la changua, solo que con papa) con arepa, el tradicional desayuno santandereano, también la carne "oreada" o seca.

 


       En Tolima y Huila, los platos típicos son la lechona tolimense, el tamal tolimense y el viudo de pescado. En Nariño es muy apreciado el cuy y los ullucos. En los Llanos Orientales, la carne a la llanera acompañada de yuca, plátano, papa y ají o guacamole. En el Cauca, el salpicón, la sopa de carantanta, los tamales de pipián, entre otros.

 



Monday, September 14, 2020

Los planes nacionales de desarrollo en Colombia

Al final de la Segunda Guerra Mundial se plantea un nuevo orden en el mundo: Estados Unidos se consolida como potencia militar y económica; la reconstrucción de Europa se hace urgente; y aparece el término “tercer mundo” para señalar a los países en vías de desarrollo. Los nacionalismos crecían al lado del comunismo, y la denominada “guerra fría” estaba en su mayor expresión. Se desarrolla entonces la ciencia y la tecnología; el mundo desarrollado necesita nuevos mercados para vender sus productos y donde invertir sus excedentes de capital. Aparecen nuevos problemas mundiales, tales como la pobreza y la superpoblación, a los cuales habrá que darles solución antes de que se vuelvan incontrolables.

Dentro de ese ámbito, la planeación se convierte en el principal instrumento para promover la industrialización y llevar el desarrollo a los países pobres. Se efectúan entonces las Conferencias Interamericanas de México (1945), Brasil (1947) y Colombia (1948), y se realiza la Primera Misión del Banco Mundial hacia América Latina, la cual se desarrolla en Colombia por Lauchlin Currie, de la cual surge el informe titulado “Bases de un Programa de Fomento para Colombia” en 1950. 



En 1961 se produjo un Plan Decenal de Desarrollo Económico y Social (1961-1970), en respuesta a los compromisos de Colombia con la Alianza para el Progreso, programa de ayuda del gobierno de los Estados Unidos liderado por el presidente John F. Kenendy; fue elaborado por el Departamento Administrativo de Planeación y Servicios Técnicos, con apoyo del personal técnico de la CEPAL y la ONU, durante la administración del presidente Alberto Lleras Camargo. 

Luego de varios años se producen los Planes y Programas de Desarrollo para el período 1969-1972, durante la administración del presidente Carlos Lleras Restrepo, el cual fue elaborado por el Consejo Nacional de Política Económica y Social (CONPES). En estos planes se propone un nuevo esquema de planeación de abajo hacia arriba, es decir, partiendo de los proyectos específicos, ampliándolos a nivel sectorial, y luego integrándolos a nivel nacional.



Casi en paralelo, se produjo en 1970 un Informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), titulado “Hacia el Pleno Empleo”, basados en las tesis de Lauchlin Currie. Este sirvió de base en la elaboración del Plan de Desarrollo Económico y Social 1970-1973, por parte del Departamento Nacional de Planeación y el CONPES, siguiendo las recomendaciones de la OIT.

Posteriormente a estos esfuerzos con apoyos internacionales, se volvió práctica regular la elaboración de un Plan Nacional de Desarrollo (PND), por parte del DNP y el CONPES, que adoptaba e implementaba el gobierno de turno. Es así como se han producido los siguientes Planes Nacionales de Desarrollo, cada uno con un lema o eslogan que caracterizaba el énfasis, la prioridad, o la característica principal de cada administración:

       Misael Pastrana: “Las Cuatro Estrategias” (1970-1974)

       López Michelsen: “Para Cerrar la Brecha” (1974-1978)

       Turbay Ayala: “Plan de Integración Nacional” (1978-1982)

       Belisario Betancur: “Cambio con Equidad” (1982-1986)

       Virgilio Barco: “Plan de Economía Social” (1986-1990)

       César Gaviria: “La Revolución Pacífica” (1990-1994)

       Ernesto Samper: “El Salto Social” (1994-1998)

       Andrés Pastrana: “Cambio para construir la paz” (1998-2002)

       Alvaro Uribe: “Hacia un Estado Comunitario” (2002-2006)

       Alvaro Uribe: “Estado Comunitario: Desarrollo para Todos” (2006-2010)


Luego viene el Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014 del primer gobierno de Juan Manuel Santos: “Prosperidad para todos”, incluyó la igualdad de oportunidades entre los tres pilares del desarrollo en Colombia, conjuntamente con el crecimiento de la economía, la competitividad y la consolidación de la paz. Este plan identificó cuatro desafíos:

a)  Aumentar la eficiencia del gasto social para que los recursos se traduzcan en mejores resultados en cobertura y calidad

b)  Mejorar la focalización del gasto social para que este beneficie prioritariamente a los más pobres y vulnerables

c)   Consolidar un sistema de protección social que contribuya eficazmente a fortalecer y proteger el capital humano y los ingresos de los hogares, y a reducir su vulnerabilidad

d)   Alcanzar la inclusión social de los diferentes grupos étnicos, así como la igualdad de género.


 


El Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 del segundo mandato de Juan Manuel Santos se llamó “Todos por un Nuevo País: Paz Equidad Educación”; se articula alrededor de tres pilares, seis estrategias transversales y dos enfoques metodológicos:

       El primer pilar es una apuesta por la paz, que con base en las negociaciones de La Habana, apunta a crear las condiciones para orientar el posconflicto hacia la construcción de un país más próspero y sin violencia.

       La priorización de la Equidad se fundamente en el reconocimiento de que “la desigualdad como la violencia, es endémica y secular en Colombia, y su superación requiere transformaciones de fondo”.

       La educación se concibe como el más poderoso instrumento de igualdad de la sociedad, asumiendo que “una población con un mejor nivel de instrucción puede aprovechar las oportunidades que se le presenten y tiene mayores capacidades para participar en el sistema politico, en la economía de Mercado y en la defensa de sus propios derechos”.

 

Alrededor de los anteriores tres pilares, se plantean seis estrategias transversales:

a)     Competitividad estratégica e infraestructura

b)    Movilidad social

c)     Transformación del campo

d)    Consolidación del estado social de derecho

e)     Buen gobierno

f)     Crecimiento verde



Actualmente está en ejecución el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 del gobierno de Iván Duque; se titula Hacia un Pacto por Colombia, con Legalidad, Emprendimiento y Equidad para Todos. En su introducción da “la fórmula para salir adelante: Legalidad + Emprendimiento = Equidad”, y propone transformar al país mediante la realización de 20 metas, a saber:

a)     Llegar a dos millones de niños con educación inicial

b)    Duplicar los estudiantes en jornada única en colegios oficiales

c)     Fortalecer las 61 IES públicas

d)    Multiplicar cuatro veces el programa Jóvenes en Acción

e)     Beneficiar a 600.000 hogares con mejoramiento de Vivienda

f)     Sanear la deuda por recobros del régimen contributivo de salud

g)    Apoyar 550.000 productores con asistencia técnica agro

h)    Lograr el 60% de actualización catastral

i)      Apoyar a 4.000 empresas con fábricas de productividad

j)      Crear 1.6 millones de empleos y reducer el desempleo a 7,9%

k)    Erradicar 280.000 hectáreas de cultivos ilícitos

l)      Reducir la deforestación en un 30%

    Llevar la tasa de homicidios a 23,2 por cada 100.000 habitantes

n)    Lograr que 11,8 millones de hogares estén conectados a internet

o)    Mayor dinámica de los sectores de economía naranja

p)    Duplicar la inversión pública y privada en ciencia y tecnología al 1,5% del PIB

q)   Aumentar la red férrea en operación comercial para llegar a 1.077 kms.

r)   Aumentar la capacidad de generación con energías limpias en 1.500 MW

s)   Sacar a 1,5% millones de personas de la pobreza extrema monetaria

t) Sacar a 2,9 millones de personas de la pobreza monetaria.