Saturday, September 3, 2011

Cultura Muisca

Uno de los principales temas que me han interesado en relación con Suesca es su origen indígena, como he señalado en algunos de los artículos anteriores. El hecho de que los conquistadores pasaron por allí antes de la fundación de Bogotá, el que importantes episodios de la conquista Española se vivieron allí, el de que el Adelantado Gonzalo Jiménez de Quesada hubiese vivido allí y hubiese escrito tres tomos dedicados a Suesca (“Los Ratos de Suesca” lamentablemente perdidos), el hecho de que el lugar cuente aún con vestigios de sus pobladores aborígenes, el que Suesca sea nombrado por cronistas e investigadores arqueológicos y antropólogos, hacen que el municipio de Suesca tenga un potencial enorme como centro turístico, rescatando todos estos rastros históricos y culturales de la civilización Muisca que existió antes y durante el primer siglo de ocupación Española.
Pero un aspecto que atrae aún mas la atención es el conocer como estaba organizada dicha civilización, cuales eran sus valores, sus ritos, creencias, mitos y tradiciones, así como también llegar a entender como era gobernada la población y como funcionaba su justicia. Dice uno de los autores que más ha analizado esta civilización (Francisco Beltrán Peña): “La nación Muisca creó un pensamiento con el cual se  desenvolvió. Ese conjunto de ideas sistematizadas permitió a nuestros antepasados fundamentar la posición adoptada dentro de su mundo”. También dice este autor que este mundo “fue asumido como el lugar de su realización comunitaria mediante la consagración al trabajo, el respeto mutuo, el amor a la paz y a la justicia, orientados por valores religiosos y morales” (1).
Otro aspecto sobresaliente en el municipio de Suesca es la existencia de una laguna en su territorio. Como es sabido las lagunas eran lugares de culto a sus dioses, y precisamente no muy lejos de allí se encuentra la laguna de Guatavita, al parecer la que originó la famosa leyenda de Eldorado. Dicha leyenda fue el motivante o principal aliciente para que los conquistadores vinieran a  “descubrir” la región central de Colombia en búsqueda de tan ambicionados tesoros.



La razón principal que tenían los Muiscas para adorar las lagunas es porque ellos creían, según sus tradiciones, que la vida humana había surgido de una laguna (la de Iguaque cerca a Bogotá). Existen otras leyendas acerca de las lagunas, en especial la de Tota.  Ellos creían que la laguna de Tota era de color verdoso por haber surgido de una esmeralda (guacata en lenguaje Chibcha) que diera Bochica al Zaque como símbolo de autoridad. Se dice que el Zaque al ver la esterilidad de la tierra en donde ahora está la laguna, se compadeció de su pueblo y arrojó la “guacata” en ese sitio con tal fuerza que de ella fue surgiendo el agua hasta formar la laguna.
La cultura Muisca se extendió en lo que son hoy en día los terriorios de Cundinamarca y Boyacá. Desde esa época de los Muiscas este territorio ha sido bendecido con tierras fértiles, un clima muy sano y conveniente para el trabajo, la agricultura, la salud, la contemplación y el disfrute. Dice Francisco Beltrán que “su imponente y avasalladora geografía forjó en sus habitantes un carácter melancólico, soñador, noble y espíritu de superación, gracias a la consagración al trabajo”.

A continuación se incluyen dos dibujos que muestran la forma como vestían los indígenas en el país Muisca; en el primero aparece la figura de un hombre, y en el segundo la figura de una mujer. Fueron fotocopiados del libro Los Muiscas de Mercedes Medina de Pacheco (2): 



Según Francisco Beltrán, “El país Muisca comprendía las sabanas de Bogotá, Zipaquirá, Ubaté, Sopó, Guatavita, Fusagasugá, Pacho. Al norte abarcaba las tierras de Chiquinquirá, Tunja, Moniquirá, el valle de Villa de Leyva, Santa Rosa, Sogamoso. Al nororiente comprendía los valles y montes de Tenza y el Guavio. La región de oriente formada por las poblaciones de Fómeque, Cáqueza, Chipaque, Quetame y Ubaque. Y finalmente, la región de los Guanes, ubicada entre Boyacá y Santander del Sur.” (1)
Son pues muchos temas los que habrá que analizar en torno a lo que fue este “pais Muisca” para llegar a conocer y comprender su cultura, sus valores, la religión que ellos tenían, su forma de gobierno, su organización y administración, e incluso hasta como hacían la guerra. En próximos artículos espero cubrir estos temas para profundizar en nuestros orígenes y ancestros. Se invita a los lectores a que den sus impresiones y aportes haciendo comentarios a este artículo.
Fuentes: 

(1) Los Muiscas: Pensamiento y Realizaciones, Francisco Beltrán Peña, cuarta edición, editorial Nueva América, 1993.

(2) Los Muiscas - Verdes labranzas, tunjos de oro, subyugación y olvido, Mercedes Medina de Pacheco, Biblioteca de la Academia Boyacense de Historia, 2006

Monday, July 25, 2011

La Iglesia Colonial de Suesca

En el Esquema de Ordenamiento Territorial del Municipio de Suesca (Documento Diagnóstico), se hace referencia a la época de la Conquista y la Colonia, y allí se menciona como sucedió la fundación de este Municipio: “el cronista Fray Pedro Simón dice que Jiménez de Quesada a su regreso de Tunja y Sogamoso (a mediados de 1537) trajo preso al Zaque hasta Suesca donde dejó el resto del ejército al cuidado de su hermano Hernán Pérez.
También se dice en el mismo documento acerca de Suesca que “el Nuevo pueblo indio fue fundado por Luis Enriquez entre el 2 de Agosto de 1600, cuando se contrató la iglesia y el 6 de Noviembre del mismo año, cuando el escribano certificó haberlo hecho”. Esto significa que nuestra Iglesia parroquial lleva mas de 400 años de construída.
El antes referido documento dice también que nuestra “iglesia es de las pocas a las que se les ha respetado su antiguedad y estilo dentro de las reconstrucciones y mejoras que se le han hecho, como en 1834, cuando se le cambió la torre de espadana por la que hoy tiene, y hacia 1537 se enchapó en piedra.” En la foto siguiente aparece en su actual estado, ya que tomé esta foto el 15 de Mayo del presente año.

En otros apartes del referido documento también se dice que los padres Dominicos tuvieron  monasterio en tierras de las actuales veredas “Ovejeras” y “Palmira”, y que Fray Miguel de Pineda puso la iglesia bajo el patronato de Nuestra Señora del Rosario el 7 de Octubre de 1665. Es así como la primera partida de bautismo que hoy se encuentra en sus libros parroquiales data del 30 de Julio de 1665, y la primera de matrimonio es del 19 de Agosto del mismo año, firmadas por el cura Pineda.
En la siguiente fotografía tomada en la misma fecha se aprecia la nave central de la iglesia, que conduce desde su entrada principal hasta el altar mayor. Es un orgullo el apreciar una reliquia histórica y religiosa tan bien conservada, a pesar del transcurso de tantos años, y en la cual fui bautizado hace ya 62 años. Si no ha tenido la oportunidad de visitar esta iglesia lo invitamos a que lo haga, y disfrute de esta construcción colonial que ha sido testigo mudo de muchisimos acontecimientos.

En la siguiente foto se observa el altar mayor, rico en oro y elaborado con las técnicas artesanales de la época colonial, presidido por la imagen de Nuestra Señora del Rosario. En la parte inferior derecha aparece la efigie de Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores (los padres Dominicos).

Monday, June 20, 2011

Gonzalo Jiménez de Quesada

Gonzalo Jiménez de Quesada nació en Granada en 1509. Era hijo de Gonzalo Jiménez y de Isabel Rivera; estudió jurisprudencia y ejerció su profesión ante la Real Cancillería de Granada. Vino a estas tierras movido por sus ansias de aventura, con Pedro Fernández de Lugo, Gobernador de Santa Marta, en el cargo de Justicia Mayor (1).
Eduardo Santa (2), miembro de numero de la Academia Colombiana de Historia dice acerca de las cualidades del conquistador español: “el valor temerario, su espíritu de aventura, la fortaleza de su carácter y su constancia batalladora, alimentada por la ambición económica y llevada a los últimos grados de terquedad”.


Al compararlo con Don Quijote de la Mancha, y a la conquista con una nueva cruzada, afirma Eduardo Santa que era indispensable la extraña mezcla que se dá en la personalidad de Gonzalo Jiménez, de idealismo, resistencia a la adversidad, orgullo acendrado y alta estima del honor, espíritu aventurero, desprecio por la vida, y tenacidad sin reservas, para llevar a cabo tal empresa.
También dice que “Entre esos miles de aventureros de alma recia, salidos en su gran mayoría de los bajos fondos sociales…venía extraviado un verdadero caballero andante, a quien su apego por la justicia le había hecho abrazar la carrera de abogado y a quien su idealismo le había hecho historiador y letrado. Se llamaba Gonzalo Jimenez de Quesada”.

El conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada llegó a Suesca el 14 de Marzo de 1537 y permaneció allí hasta el dia 22 del mismo mes. El 6 de Agosto de 1538 fundó la ciudad de Santafé de Bogotá, hoy capital de la República de Colombia.



A continuación se puede observar un dibujo de la época con su rúbrica, que representa al Fundador de Bogotá, don Gonzalo Jiménez de Quesada.


Luego, entre 1939 y 1950 Gonzalo Jiménez de Quesada permaneció en España principalmente defendiéndose del fiscal don Juan Villalobos, quien lo acusaba de haber llevado muchísimo más oro del que declaró en la Casa de Contratación, y de otros pleitos. Además, realizó gestiones ante el rey Carlos V, para otorgarle el título de ciudad a Santafé de Bogotá. El 2 de Febrero de 1547 el Consejo de Indias lo absolvió de todos los cargos, y en 1550 fue nombrado Mariscal (3).

Al regresar el Mariscal Jiménez de Quesada desembarcó en Cartagena de Indias el 28 de Febrero de 1551, y entró en Santafé en los primeros dias de Mayo de ese año. En 1556 Carlos V nombró al Mariscal como Juez de Residencia en Cartagena, y en carta del 6 de abril de 1557 renuncia a este cargo (3).

Hacia el año 1560 Gonzalo Jiménez de Quesada vivió en Suesca, y allí escribió su célebre obra "Los Ratos de Suesca" en tres tomos y cuya publicación fue autorizada por la cédula real de 1568, pero lamentablemente se extravió y no ha sido posible encontrarla ni en Colombia ni en España. En ese mismo año pidió al Consejo de Indias licencia para emprender la conquista de El Dorado. Un año más tarde no le había llegado el permiso para irse en busca de El Dorado, pero si le fue otorgada la calidad de encomendero, que le permitió mejorar algo sus ingresos, siempre insuficientes, y el 5 de Marzo de 1565 recibió el título de Adelantado del Nuevo Reino de Granada, máxima distinción de la Corona Española (3).
Finalmente vino el permiso para emprender la Conquista de El Dorado, la cual duró cerca de cuatro años (Febrero de 1569 a Enero de 1573). Jiménez de Quesada regresó maltrecho, enfermo, y sin haber encontrado el menor rastro de El Dorado. Pobre, viejo y enfermo de lepra, el Adelantado del Nuevo Reino de Granada se retiró a la ciudad de Mariquita, donce murió a la edad de setenta años, el 16 de Febrero de 1579.


Fuentes:  
  1. A Bogotá la fundó un escritor, Juan Gustavo Cobo Borda
  1. Jiménez de Quesada y Don Quijote de la Mancha, Eduardo Santa
  1. Gonzalo Jiménez de Quesada, Enrique Santos Molano, Panamericana Editorial Ltda., 1998

Tuesday, June 14, 2011

Familia Cortés-Guáqueta

            Dentro del capítulo de Gente y Personajes del folleto que desarrollé bajo el titulo de "Suesca Linda" incluí un aparte sobre la familia Cortés-Guáqueta, no por tratarse de mi familia materna sino por el papel que todos sus miembros jugaron en el desarrollo del Municipio durante el siglo pasado. A todos ellos mi reconocimiento y gratitud por cuanto recibí de ellos.

El apellido Cortés es de origen español y se asocia con el conquistador de México, Hernán Cortés. La cabeza de esta reconocida familia en Suesca se llamaba Apolinar Cortés Jiménez, quien tenía varios hermanos: Francisco, Eleuterio (padre de Alfonso Cortés, y abuelo de Mario Navarrete), Gregorio (casado con Fermina Cárdenas), Rita (madre de Ana María, Cecilia y Juana Cortés), Otoniel y Paulina. 
Por su parte el apellido Guáqueta está estrechamente ligado con la historia de Suesca, y también proviene de raices indígenas como el nombre del Municipio. Uno de los patriarcas de esta familia es Erasmo Guáqueta Guasca, quien actualmente vive en Bogotá y tiene alrededor de 115 años. El dice ser hijo del cacique Guáqueta y de la señora Gregoria Guasca.
La cabeza de la familia Guáqueta, emparentada con la familia Cortés, fué Felipe Guáqueta, quien se casó con Isidora Bojacá. Ellos tuvieron dos hijos: José María y Felipe, y dos hijas: Juana y Estanislada. Esta última se casó con Marcos Casas, y tuvieron tres hijos: Jesús, Felipe, y Pedro; y una hija: Ana Vicenta, quien se casó con Alfredo Aldana, y tuvieron siete hijos: Marcos, Alfredo, Ana, Dora, Luz, Mercedes y Germán.
Estas dos familias unidas a través del matrimonio de Apolinar Cortés con Juana Guáqueta, ambos oriundos de Suesca, dieron origen a una gran familia cuyos miembros se han destacado en la vida del Municipio. En la siguiente foto tomada hace más de diez años aparece la casa que originalmente ocuparon en el camino que conduce a las Rocas de Suesca.

Apolinar y Juana tuvieron nueve hijos: Marcelino, María Ascensión, Dolores, Procesa, Helena, Nieves, Benedicta, Abelardo, e Hipólito, y ellos a su vez tuvieron los siguientes descendientes:



  • Marcelino (“don Marcito”) tuvo una hija llamada Inés (de Peralta), y un hijo, llamado Carlos quien vivió en Bogota con su mamá (Juana) hasta cuando murió.
  • Maria Ascensión se casó con Aristides Mestizo, y tuvieron cuatro hijos: Ricardo, Carmen (“Melita”), Aristides (“Tilito”), y Fanny.
  • Dolores ("Lola") se casó con Alfonso Castro, quien vino de Marmato, Caldas. Sus hijos fueron siete: Guillermo, Carlos, Jorge, Anunciación, Rosalba, Raúl, e Ignacio.
  • Procesa ("Prola") se casó con Juan Montañez. Tuvieron nueve hijos: Mercedes, Stella, Cecilia, Esteban, Gustavo, Juan, Alberto, Miguel y Francisco (“Pacho”).
  • Helena se casó con Teófilo Mora, oriundo de Pasto, Nariño. Sus hijos fueron ocho: Julio, Teófilo, Yolanda, María Helena, Clara, Luz, Marcos y Enriqueta.
  • Nieves se casó con José Sosa, sus hijos fueron: Flor Marina,  Héctor (“Chato”), Ligia,  Jaime, Miguel, y Consuelo.
  • Benedicta era la menor de las mujeres, se casó con Rafael Agapito Palacios; sus hijos fueron siete: Luis Felipe, Rafael, María Benedicta, María Olga, Gloria Ester, Amparo y Esperanza.
  • Abelardo se casó con Graciela Sánchez, y tuvieron tres hijos: Mabel Juana, Abel Iván, y Javier Augusto. Antes de casarse tuvo varios hijos: Clara Beatriz, con Gregoria Otálora; Estela y Abelardo, con Tránsito Cortés; con Alicia Sanabria tuvo cuatro: Abelardo, Carlos, Amparo y Virginia.
  • Hipólito (“Polo”) era el menor de los hermanos Cortés, se casó con Leonor Alfonso, y tuvieron cuatro hijos: Eduardo, Myriam, Martha, y Cristina. Después de separarse de su esposa, tuvo un hijo con Elvia Osorio, que se llamó César Hipólito.

En la siguiente foto tomada aproximadamente en 1965 aparece mi abuela Juana Guáqueta con una de sus nietas: Mabel Juana Cortés Sánchez.



Wednesday, April 6, 2011

Un Relato de las Minas de Suesca

Después de haber visto en un post anterior que en el escudo del Municipio se destaca “el carbón y la pica como símbolos de la abundancia y explotación de las riquezas minerales del suelo”,  quisiera hacer una breve memoria familiar de lo que fueron las minas de San Rafael en la vereda de San Vicente de Suesca.
El relato comienza en 1916 cuando mi madre era una bebé, y su abuelo materno le heredó un gran lote de terreno (30 fanegadas). Luego, en su niñez, cuando su familia era muy pobre, vinieron unos antioqueños muy avispados que sabían que en esos terrenos había carbón, engañaron a sus padres ofreciéndoles 14 pesos, una cadena de hierro y un carro de yunta a cambio de la finca. Ella fue creciendo y algunas personas le decían: “pero si usted es muy rica”, y ella se preguntaba, ¿rica yo? en semejante pobreza, ¿pero rica de qué?



Posteriormente, a instancias de don Jaime Gómez, un amigo de la familia que en esa epoca litigaba, mi madre dio poder a unos abogados prestigiosos en Bogotá para reclamar la finca que le había heredado su abuelo, y después de surtir un proceso largo y difícil, ella recuperó en 1947 una tercera parte de la finca. Las otras dos terceras partes de la herencia fueron el pago de los servicios profesionales que prestaron los doctores Latorre, Galindo & Mahecha. Para ese entonces las minas habían sido ya explotada durante más de 25 años.

Cuando mi madre recuperó parte de la herencia, ella ya se había casado con mi padre, y el trabajaba en el Ferrocarril del Nordeste. Entonces él se retiró de su empleo y se asoció con su cuñado Abelardo Cortés, quien poseía ya unas minas colindantes con el terreno en mención, ubicado en la vereda de San Vicente. Para ello formaron una sociedad limitada que se llamó “Carboneras Unidas ABC y San Rafael”.

Así transcurrió algún tiempo de mutuo entendimiento y colaboración, hasta que mi tío Abelardo se cansó de tener toda la responsabilidad sobre las dos minas, y un día le dijo a mi padre que a él ya “le dolían los pies bajando a las minas de Benedicta". Decidieron entonces separarlas, y desde entonces mi padre se desempeñó como administrador de las propiedades de su esposa, creando la empresa “Minas de Carbón Mineral San Rafael”.




Abelardo Cortés, quien conocía mucho de minas, le había pronosticado a su hermana que esas minas le durarían a su "ahijado" si mucho seis meses. Pero gracias a la inteligencia, la organización y el arduo trabajo de mi padre, llegaron a explotarlas por cerca de 50 años, y según parece todavía existe carbón en ellas. Los trabajos que realizó mi padre en la mina fueron causa de admiración, y a pesar de que era una mina pequeña, fue de las más productivas de la región.

De niño, yo acompañaba a mi padre durante las vacaciones escolares. Mi padre madrugaba a levantarse, y nos despertaba a las cuatro de la mañana para ir a Suesca. Una vez él llegaba a la Mina, se ocupaba de los oficios que hubiese que hacer, recibía el reporte del estado de los trabajos de parte del capataz; entregaba y contabilizaba la dinamita que se necesitaba en la explotación; revisaba cuentas con el conductor (es), entraba a la mina a dirigir y supervisar los trabajos, o a tomar medidas para calcular los pagos y elaborar la nómina; conversaba con los obreros; arreglaba los “cabrestantes” (motores que movilizaban la carga) cuando se dañaban; hacía mecánica en los camiones cuando fallaban o se varaban; coordinaba los trabajos de albañilería o de construcción que se estuviesen llevando a cabo; etc., etc.

Mientras tanto, los dos hijos mayores se dedicaban a jugar, o a construir túneles, o montar en bicicleta, o ir a cazar pájaros. En otras ocasiones barrían la casa donde se instalaban, o iban al pueblo en bicicleta, o jugaban fútbol con los primos, o leían cuentos, o le daban comida a los conejos que tenían, o a veces entraban a los túneles con su padre.




La vida se pasaba allí un tanto monótona, y en ocasiones triste, pues se veía la pobreza de la gente que trabajaba allí, el esfuerzo que requería su trabajo, y el lento transcurrir del tiempo, en un ambiente silencioso y solitario. El día más alegre y bullicioso era naturalmente el sábado, por ser el día de pago. Los obreros iban muchas veces acompañados de sus familias, y los que no comenzaban a tomar cerveza desde temprano, en alguna tienda improvisada.



Un evento que anualmente se realizaba en las Minas San Rafael, era la misa de fin de año, la cual se iniciaba con una procesión con la Virgen del Carmen, la patrona de los mineros y los choferes, encabezada por un pabellón con cintas y flores y acompañada durante su marcha a través de la finca, con pólvora, cánticos y rezos. Al finalizar la misa se servía un suculento piquete, con chivo, pepitoria, arroz, papas saladas, ají de aguacate o de huevo, y cerveza. Los trabajadores asistían con sus familias, y mis padres también, junto con algunos invitados como se vé en la siguiente foto.





Los pleitos por “rompidas” (cuando se encontraban bajo tierra dos túneles operados por propietarios distintos) en las minas de Suesca eran de común ocurrencia en aquella época, especialmente porque cada propietario de minas defendía sus derechos en el subsuelo,
y como no era fácil establecer quien estaba invadiendo el subsuelo del otro, por eso había tantos pleitos y demoraban mucho tiempo en resolverse.


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Toda esta parafernalia vino a terminar en 1968, cuando Carlos Lleras Restrepo como presidente de Colombia, promovió una reforma constitucional que declaró el subsuelo de propiedad del Estado. A partir de ese momento, se exigió a los empresarios mineros tramitar los debidos permisos de explotación a través del Ministerio de Minas y Energía.

Este relato no seria completo sin destacar y honrar el esfuerzo humano que conlleva la explotación de las minas de carbón. En este relato es de destacar un trabajador de muchos años en las minas San Rafael, Florentino Gómez, quien también vivió en una de las casas de la mina (ver foto siguiente), con su familia y cuatro hijos con quienes en ocasiones jugábamos de niños: Carlos, Manuel, Ernesto y Lolo. Otros trabajadores que se destacaron y a quienes recordamos con aprecio fueron José Benedicto Bojacá, Braulio Sánchez Corredor, Miguel Chautá, Tomás Jiménez y su hijo Josué, quien era el encargado de los trabajos más urgentes y difíciles. A todos ellos nuestro reconocimiento y gratitud.


Sunday, March 6, 2011

Himno de Suesca

Aunque confieso que nunca antes se me enseñó, si sé lo importante que es un himno como emblema de identidad de una comunidad. Ahora que lo conozco por contribución de mi hermana Gloria Ester (quien se ha constituído en aliada y baluarte de este blog), encuentro completa sintonía con lo que dicen sus estrofas, especiamente el Coro. Espero pronto escucharlo con sus correspondientes notas musicales.

CORO
Ya volando llegaron las aves
en lo alto de sus nidos están
con sus cantos y trinos alegres
ellas hacen tu nombre vibrar.

I
Suesca tierra refugio de los Chibchas
de Quesada, sus ratos le escribió
Virgen del Rosario madre y patrona
que a mi pueblo le brinda protección.

II
Mudas y altivas vigilan tus rocas
que de la pena nazca el mineral
de tus campos broten cosechas de vida
sean tus fuentes bello manantial.

III
Hoy tu gente va buscando el progreso
y surcando caminos de amistad
entusiastas aliados con la ciencia
nuestras metas tendremos que lograr.

Letra:
Simon Fernando Salgado

Friday, March 4, 2011

Bandera de Suesca

La siguiente es otra contribución de mi hermana Gloria Ester, tomada del Acuerdo Municipal No. 002 de 1974:

"La bandera de Suesca es en forma de rombo, las esquinas o complementos son cuatro triángulos de fondo verde, en la parte media del rombo en color blanco y en letra mayúscula en color dorado, el nombre del municipio.
  • El color verde significa los fértiles valles y la esperanza de la juventud en hacer de su tierra un pueblo grande y noble.
  • El blanco significa la paz y tranquilidad, fruto de la heredad de nuestros antepasados que por tradición perdura.
  • El dorado significa las riquezas del municipio."



    Fuente: Acuerdo Municipal No. 002 de 1974